El cine como experiencia sensorial, como huida mística o como testimonio de un artista visionario, su familia y su país. Las historias paralelas del quinto largometraje del cineasta tailandés se trazan a partir del romance de sus padres, ambos médicos, y de sus recuerdos de infancia en un hospital rural de entorno idílico. El enigma es el motor de cada escena de este film financiado por el New Crowned Hope para conmemorar el 250 aniversario de Mozart, una película serena y sabia, que comienza en el pasado y viaja al presente, que a veces se desliza con delicadeza hacia los felices absurdos de la vida –como unos monjes contemplando un ovni– o hacia los misterios de lo sacro y lo profano, esos síndromes del cine de este siglo. (Carlos Reviriego)
Puedes verla hoy a las 6 pm en la Cinemateca Distrital



